Llegar a meta y que diez corredores te manteen, no tiene precio !! Eso ocurrió ayer justo en el momento de mi llegada en el maratón que corrí en la cuidad de Vigo. Hice de pacemaker de 3 horas, y lo volví a clavar. Como agradecimiento en pleno estado de éxtasis, los corredores que consiguieron romper la barrera, me cogieron en volandas como cual torero después de hacer una «buena faena». Mi faena, era la de ayudar, y parece que la historia de Castellón hace poquito más de un mes, se volvió a repetir.
El domingo tocaba madrugar bastante ya que la carrera comenzaría a las 8:15 a.m. 
Después de una noche toledana tras una abundante y pesada cena gallega, descansar descansar, no descansé absolutamente nada. Desayuno a las seis y media en una cafetería aledaña a mi hotel (su desayuno no me llamaba y me fui a otro sitio), para a las siete estar ya preparándome. Una vez hecho esto, me dirijo al Museo donde dieron los dorsales los dos días anteriores, para recoger el enorme globo que llevaría durante la carrera. Allí, conozco a Pili, una grandísima atleta, con una persona muy especial en común; coincidiremos en más. Segurísimo!! Foto oficial de liebres de maratón en línea de salida y a calentar.
Yo no soy de los que calienta mucho…si acaso cinco escasos minutos. Empieza a hablar el alcalde de Vigo. Menudo Speaker bueno !!! 
Tras el himno gallego y unas palabras del speaker de lujo, pistoletazo de salida. La gente sale a lo loco. Yo me mantengo desde el primer momento en 4’11/km, repitiendo estrategia de Castellón. Ganar 2-3-4 segundos por km en los primeros miles ya que eran llanos 100%, que ya se perderían en las subidas. En la entrevista que nos hicieron en directo una semana antes del evento en un programa de Radio Marca Vigo ya se ocuparon de avisarme de las rampas que hay, y la verdad es que no me mintieron. Haberlas hay-las.

El circuito  comparte  recorrido con la mítica carrera Vig-Bay,  pero haciendo varios giros de 180° que a poca gente gusta, para que prácticamente coincidan los corredores más rápidos del maratón, con la salida de la media. A mi parecer algo bastante complicado.
Cabe recalcar que como bien he oído desde que llevo en este maravilloso mundo, la Vig-Bay es una de las medias maratones más bonitas de España; sería fácil decir que el maratón al compartir recorrido, también, pero los giros no ayudan, ya que el perfil de altura es complicado, y el viento puede fastidiar bastante.
Las inclemencias meteorológicas del sábado respetaron increíblemente bien durante mis tres horas de carrera, y eso que según la app del tiempo, llovería durante tres horas.
 Llevaba un grupo majo, de unos 30 corredores, y ya desde el primer avituallamiento, vi la falta de coordinación, e inexperiencia de los voluntarios. Las botellas de agua estaban en el suelo, y no daba tiempo a recogerlas para dárselas a los corredores. Unas mesas no venían mal.  No me quiero imaginar cuando llegara la marabunta de gente…
También he echado mucho en falta unos contenedores seguidos de los avituallamientos, ya que nos obligaban a tirar las botellas en las aceras sin ningún tipo de civismo. Mucho puesto con esponjas, que aunque no hacía calor, venían muy bien para refrescar piernas y cabeza.

Me siguieron unos corredores estupendos, con mucha cabeza, y que se dejaron llevar por mis indicaciones de carrera. No soy un experto con 20 años de experiencia, pero el trabajo de liebre, lo hago muy bien. Modestia a parte.

Vistas maravillosas por la costa que se mezcla con es asfalto, hasta llegar a Bayona, pasando por Nigran; únicos puntos de animación de la carrera.

Pasé el pk 21 en 1h28’30», exactamente lo que habia pronosticado; segundos que iríamos perdiendo en las subidas, y recuperando en las bajadas. Siguiendo este plan, me puse en el kilómetro 41, un minuto y quince segundos de ventaja por debajo de las tres horas. Bajé ritmo, y espere a los últimos corredores con posibilidades de entrar en tiempo. Después de esto, lo que decía al principio del artículo: me mantearon como en un día de boda. Qué alegría, qué orgullo, qué euforia que me abracen y den las gracias diciendo que  he hecho un gran trabajo.

Tiempo neto oficial: 2h59’32»

Medalla simple y conmemorativa con el primer evento de 42k, pero pongo una pega, y es que la Vig-Bay la patrocina EDP. En los maratones de Madrid, Lisboa y Murcia también los patrocina esta empresa, y la correa de la medalla la hacen ellos, de buena calidad y promocionando su interés. En ésta parece que se han olvidado de este detalle.

STRAVA

Noveno maratón en mis piernas. Ahora toca pensar en la cita que tengo el 28 de abril en Hamburgo, cuarto maratón del año.

La recomiendo: SI

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