ESTRENANDO DECENA A LO GRANDE !!

Praga por Ginebra. Digo que Praga por Ginebra, porque el 5 de mayo estaba todo hilado para correr en la cuidad suiza, pero un cambio de última hora hizo peligrar el quinto maratón consecutivo para la preparación del los 100k del Passatore. Siempre habría tenido como último recurso correr en Vitoria, pero afortunadamente, encontré el maratón perfecto: Praga. Volver a Praga estaba entre mis planes a corto o medio plazo, pero no pensaba que sólo me fuera a saltar la edición pasada, pues en 2022 corrí por esas terribles calzadas. Hace dos años recuerdo perfectamente que salí del evento con un sabor bastante agridulce pues me enamoré de la cuidad, pero no tanto del recorrido, ya que acabe con los pies destrozados; exactamente 43 maratones después, puedo asegurar que el problema fueron las zapatillas inadecuadas que llevé entonces.
Sólo 15 días antes de la cita, me puse en contacto con los coordinadores de liebres y sin titubeos, me dijeron que me esperaban con los brazos abiertos. Realmente fácil, y bonito !! Ser el único marcapasos no sólo de 3h, sino forastero es un honor y se nota la confianza que depositan en mí. GRACIAS !!

Mi viaje comienza el viernes por la tarde, con un vuelo Alicante Frankfurt y otro más hasta la capital checa. Me presento allí a las 23:15, y mmi amigo Votja, con el que he coincidido en mi segundo vuelo, me acerca en el coche hasta la casa de mis grandes amigos Vero y Tomas. Tras ponernos al día, a descansar.

Al día siguiente a primera hora, activación pre-maratón como los últimos cinco sábados, y acto seguido comienza un día completo de turismo, Expo y más turismo.
A la Feria de Corredor del 2022 no asistí por falta de tiempo, pero este año no me la podía saltar. Situada en el Pabellón Krizikuv, un poco alejado del centro, pero de fácil acceso gracias al buen transporte publico de la cuidad. Bastante bien organizada, recojo mi dorsal, y el kit que comprende una mochila a elegir color y unas medias que más bien son leotardos. Una bolsa de corredor de lo más soso que he encontrado últimamente (como la de San Sebastián no la hay en todo el mundo). Cierto es que al ser liebre no pago el dorsal, pero el precio de éste creo que se merece un poco más de algo. Por otro lado, los coordinadores me regalan la camiseta del evento, la cual si la quieres, tienes que pagarla cuando haces la inscripción.

Tras el oportuno recorrido por todos los stands del espacio, y los saludos a buenos amigos, así como a muchos compañeros, sigo con el turismo por esta increíble ciudad, para a media tarde volver a casa para descansar de un largo día.

El día P ha llegado. Ctibor va a buscarme para ir al centro. La carrera empieza a las 9, pero tenemos que estar algo antes por las inmediaciones de la Plaza Vieja para aviarnos de nuestra equipación pacer y las banderas. Por desgracia, a causa de una falta de stock del equipo, no tengo camiseta pacer, pero eso se solucionara el año que viene (spoiler: vuelvo en 2025). Con mi mochila y mi bandera rosa, nos vamos todos a hacernos las fotos oficiales y a la presentación uno a uno de los marcapasos del evento. Qué buenos recuerdos me dio estar en esa misma situación pasada. La temperatura es estupenda, aunque se prevé que suba la temperatura bastante; tanto como que a las 12:00 cuando yo acabara, el termómetro rondaría los 21 grados.


A la hora exacta, comienza mi 13º maratón del año. Un buen número de corredores, comparte dudas conmigo, y otro mayor, me mira de reojo como diciendo «no me voy a separar de tu culo». Recorrido idéntico al 2022, por lo que los primeros kilómetros tendidos hacia abajo. Un poquito por encima del ritmo de carrera los llevo en volandas, comentando que más tarde perderíamos unos segundos en la recuperación de los metros en descenso. Nadie se queja. Pienso que al menos una tercera parte del grupo ha oído hablar ya de mi, o me conoce de la pasada edición. El recorrido, gran parte a orillas, o con vistas al rio Vltava, emocionan, pero nada como tener para «tí sólo» el famoso e impresionante Puente Carlos, en el tercer kilómetro de carrera. Los adoquines, para mí, hasta ese día, mucho peores que los de Roma, Bolonia o Milán, ya no los tengo tan mal vistos y vuelvo a darme cuenta que la causa de pensar eso fueron las zapatillas inadecuadas. Si hay algo que me gusta de este maratón, además de la obviedad de las vistas, es que gran parte del circuito es a doble dirección; o sea, por una misma avenida vamos y vienen corredores, lo cual, siendo como soy, y yendo a hacer lo que iba a hacer, me ayudan a interactuar mucho más no sólo con el público, si no con los runners que vienen en sentido contrario, chocando y dando ánimos a cientos de ellos.

El paso de la media maratón es perfecto; esos segundo que hablaba antes de ventaja, pronto se vieron absorbidos por los pequeños pero constantes falsos llanos, y el crono hace una muesca en unas precisas 1:29:50. El grupo sigue siendo grande, e interactúo con él, aunque las caras ya no son las de unos kilómetros atrás. El calor aprieta bien. La gestión de sales cambia como en los últimos eventos ingiriéndolas cada 30′ en vez de cada 40′, alternando agua e isotónico en los avituallamientos (correctos pero sin tirar cohetes). El intercambio de «give me five» sigue siendo continuo, y a partir del kilómetro 25 llega la parte que si acaso puede ser más pesada; con poca animación y sin mucho que ver alrededor, pero Vero y Tomas están allí, con su carraca haciendo ruido y animando a todo el mundo. Sin duda uno de los momentos más bonitos de mi carrera, y es que ver a tu gente siempre alegra el corazón. Desde ahí, hasta meta, más de lo de antes: relación más estrecha con mis seguidores y con los que vienen de frente a mí, ayudando tanto con mi paso estable como con los consejos «del muro».
Kilómetro 40 e invito a arañar unos segundos al crono a todos quienes tengo cerca, y finalmente me quedo sólo. Quedarme sólo en un maratón grande es una muy buena señal, mientras entro en los últimos 400m yendo de un lado al otro lado del recorrido chocando las manos de los asistentes que sin parar animan a quienes pasan a escasos metros de ellos. Una entrada de las más bonitas que he vivido; esa en la que Tin te saluda con sus dos imponentes agujas presidiendo la Plaza Vieja de la que a mi parecer es una de las ciudades más bonitas del mundo. Un maratón entre los imprescindibles !!!

Tiempo de 2:59:50 para mi:

  • 5º maratón en 5 semanas
  • 13º maratón del año
  • 40º maratón como pacer
  • 70º maratón en total
  • 2º maratón de Praga

Tengo que agradecer enormemente la hospitalidad, pero sobre todo la amistad de Vero y Tomas, a Pavlina, Jirka y todos los compañeros pacers de Praga, y como siempre a los que seguís mis aventuras, a Absotec como patrocinador principal (sigo en búsqueda activa) y a LevelUpSuplementación por la gestión en carrera.

Próximo evento maratoniano: Doblete de Helsinki 63.3k, que consta de correr el maratón (pacer 3h) y a la hora de acabar, comenzar la media maratón (por libre), evento al que asistí el año pasado), será el sexto maratón (al que sumo los 21k más) en seis semanas consecutivas de los siete que haré como preparación de los 100k de Pasattore.

NOS VEMOS EN 2025, PRAGA !!

SALID & KMS